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¿Qué es un Plan municipal de Igualdad?

Si eres responsable de una Concejalía de Igualdad, Mujer, etc., si te interesan las políticas de igualdad o si simplemente eres consciente del impacto de cualquier política pública en las vidas de todas las personas, posiblemente te interese esta información sobre Planes de Igualdad municipales.

¿Qué es un Plan de Igualdad municipal?

Antes de nada, es necesario remarcar que el Plan municipal de Igualdad no es lo mismo que el Plan de Igualdad de un Ayuntamiento. Aunque los dos utilizan la perspectiva de género en su análisis y tienen el objetivo de avanzar en la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, el primero, de carácter externo, está dirigido a la ciudadanía y se enmarca en las políticas públicas. Por su parte, el segundo, de carácter interno, analiza la realidad sociolaboral de la plantilla que trabaja en el Ayuntamiento, siendo similar al Plan de Igualdad de las empresas.

Como hemos dicho, un Plan de Igualdad municipal es una política pública. Entendemos por política pública todo aquello que una Administración Pública, en este caso un Ayuntamiento, decide hacer – o, incluso, no hacer. Pero centrándonos en lo que nos atañe, un Plan de Igualdad municipal:

  • Es un documento de trabajo;
  • Que tiene como objetivo atender un problema social: la desigualdad de oportunidades entre hombres y mujeres;
  • En un contexto geográfico concreto, en este caso de un municipio determinado;
  • Y en un espacio temporal concreto, en este caso, durante el periodo de vigencia del plan.

Evidentemente, los Planes municipales de Igualdad no aparecen de la nada. De hecho, se sustentan en un completo marco normativo y programático internacional, estatal y regional que exige políticas públicas en pro de la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres. Tampoco se hace sin criterio, sino que responde a teorías, principios, enfoques metodológicos y herramientas de análisis concretas, como son el paradigma feminista, el principio de igualdad, el mainstreaming o transversalidad de género, la perspectiva de género o el enfoque interseccional.

Por tanto, el Plan de Igualdad municipal abarca medidas y acciones variadas que tienen la finalidad de guiar, con perspectiva de género, al Ayuntamiento en sus políticas públicas para avanzar en la igualdad entre mujeres y hombres. A su vez, estas medidas están agrupadas en diferentes áreas o líneas de trabajo, como por ejemplo: ámbito laboral y emprendimiento, deportes, educación y cultura, salud, participación política y social, violencia de género, cuidados y corresponsabilidad, urbanismo, medio ambiente…

Consejos para hacer un (buen) Plan municipal de Igualdad

La elaboración de un Plan de Igualdad conlleva un gran compromiso por parte de las personas implicadas en el proceso, así como una importante carga de trabajo. Por eso, si tienes la responsabilidad de encargar y supervisar el diseño de este tipo de planes estratégicos en tu localidad (o directamente elaborarlo), no te olvides de estos consejos:

➡ Mejor en equipo

Lo puede hacer una única persona, pero lo ideal es que un Plan de Igualdad municipal sea cosa de un equipo de trabajo. Este equipo puede estar conformado por el personal técnico propio de la Concejalía, por un equipo externo o por un equipo mixto entre ambas opciones (es más, muchos Ayuntamientos confían en consultoras de género para tal fin). En todo caso, debe ser personal especializado, que sea capaz de aplicar la perspectiva de género y que tenga los conocimientos requeridos en investigación social y políticas públicas.

➡  Pensar antes de actuar: la importancia de la reflexión estratégica

Responsables políticos y responsables técnicos del proyecto deben marcar las directrices y las líneas a seguir a la hora de poner en marcha el Plan de Igualdad: qué se ha hecho hasta ahora en ese aspecto en el municipio, qué se pretende hacer y hasta dónde se quiere (o puede) llegar y cómo se quiere hacer. Como en cualquier otro tipo de políticas, vamos.

➡ Sin quedarse a medias, pero sin pasarse: la necesidad de un plan realista y sostenible

Igual que ocurre con los Planes de Igualdad de empresa, el diagnóstico de situación, con perspectiva de género, es crucial para hacer un buen Plan de Igualdad municipal. Así que, de nada sirve copiar y pegar el mejor plan de otra localidad. ¿Por qué? Básicamente por dos cuestiones:

  • La realidad de ese otro municipio, quizás, nada tenga que ver con la realidad del tuyo. Por tanto, si lo copias, en lugar de utilizarlo como otra fuente más de ideas, te arriesgas a que no tengan el resultado deseado.
  • Es probable que los recursos económicos y humanos de ese Ayuntamiento sean distintos a los del tuyo. Un Plan de Igualdad no es una declaración de intenciones, es una herramienta de trabajo que, además, debe ser útil. Entonces, ¿de qué sirve elaborar un plan ambicioso si luego no puede implementarse? ¿O de qué sirven diseñar unas metodologías participativas para su elaboración si no se tienen los recursos necesarios para llevarlas a cabo? Por tanto, tener un plan estupendo sin posibilidad de implementarlo puede resultar más frustrante que tener un plan más modesto pero factible.

➡ Seguimiento y evaluación del plan, el último quid de la cuestión

Una de las fases más relevantes en estos proyectos y en las políticas públicas en general es la fase de evaluación. Sin embargo, en la práctica no se tiene muy en cuenta. No obstante, el seguimiento y evaluación es fundamental por dos razones:

  • A través de los indicadores, obtenemos información valiosísima para saber cómo se está desarrollando todo el proceso, si se están implementando o no las medidas, si se está haciendo bien o mal y si están teniendo el impacto deseado o no. Y a raíz de ahí, se puede empezar a tomar decisiones de mejora, también de cara al siguiente Plan de Igualdad.
  • Además, en un sistema democrático, la rendición de cuentas hacia la ciudadanía es vital para la salud del propio sistema. En el caso de las políticas públicas, una de las mejores maneras de hacerlo es a través de su evaluación.

➡ Involucra a la gente y, en el fondo, todo será más fácil

Debido a que este tipo de proyecto mira al medio y largo plazo y tiene un carácter transversal, el grado de implicación del personal del Ayuntamiento (no solo del área de Igualdad) y de la Corporación municipal (no solo del equipo de Gobierno) puede resultar fundamental para el éxito del mismo. Una de las mejores formas de implicarles es a través de la formación en materia igualdad. Por otra parte, también sería interesante que la sociedad hiciera suyo el Plan de Igualdad, y no hay mejor manera de conseguirlo que implicándola en la elaboración, difusión, etc.

➡ No te quedes con el Plan de Igualdad en un cajón, compártelo con la ciudadanía

No te olvides de comunicar y difundir el Plan de Igualdad a la ciudadanía (incluso, si puedes, utiliza las metodologías participativas para su elaboración). Como sabemos, las políticas públicas están por y para la ciudadanía, así que de nada sirve “esconder” el plan o dárselo al pueblo en modo “carta otorgada”. Es más, la transparencia y la participación son dos exigencias de la calidad de un sistema democrático en la actualidad. Así que, aprovecha esta oportunidad.

➡ El Plan de Igualdad interno o del Ayuntamiento también existe

Como se ha dicho anteriormente, el Plan de Igualdad municipal nada tiene que ver con el del Ayuntamiento. Por tanto, tampoco te olvides de poner en marcha un Plan de Igualdad en tu Ayuntamiento. La experiencia nos dice que, a menudo, elaborar el Plan de Igualdad externo presenta menos reticencias que el plan interno. En todo caso, la legislación también obliga a estas entidades, en su vertiente empleadora, a tener un Plan de Igualdad para el funcionariado, así que puedes aprovechar la estela del municipal para elaborar el del Ayuntamiento y sentar unas bases aún más sólidas para la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Por cierto, esta exigencia también aplica a las empresas municipales.

Y tu localidad, ¿tiene Plan de Igualdad municipal?

¿Está vigente? ¿Cómo se ha hecho? ¿Se le da la importancia necesaria al seguimiento y a la evaluación? En definitiva, el Plan de Igualdad local se trata del gran documento de las políticas de igualdad de un municipio. Debido a su carácter estratégico, no hay mejor pista para conocer el papel que tiene la igualdad en una localidad que analizar si tiene o no Plan de Igualdad y, si lo tiene, qué hay en él y cómo lo tiene (si está vigente o no, si hay seguimiento y evaluación, si ha habido años sin vigencia de un plan…).

¿Habéis tenido o tenéis dificultad para compaginar la elaboración del Plan de Igualdad con el trabajo diario de la Concejalía? ¿Habéis pensando en tener el apoyo de un equipo profesional externo? Cuéntanos tu experiencia en comentarios.


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